Muere madre de familia por mordedura de viuda negra en Los Sabinos, Allende

El caso evidenció el riesgo constante por animales ponzoñosos en el sur de Nuevo León.

Perla Patricia Morales, una mujer de 38 años y madre de familia, falleció por una mordedura de una viuda negra y, pese a recibir atención médica, perdió la vida horas después. El caso reabrió la discusión sobre la capacidad de respuesta del sistema de salud en la región.

Incidente en Los Sabinos

El incidente ocurrió el 15 de noviembre en la comunidad de Los Sabinos, la señora víctima se encontraba en su domicilio cuando la araña la mordió. Minutos después comenzó a sentirse mal y pidió ayuda. Su familia la llevó de inmediato a la Unidad de Medicina Familiar No. 16 del IMSS.

Atención inicial y traslado

En la clínica de Allende llegó con shock anafiláctico. El personal médico intentó estabilizarla, pero su condición empeoró. Por esa razón fue trasladada al Hospital General de Subzona 11 del IMSS en Montemorelos. Ahí la intubaron y aplicaron el antídoto. Aun así, la mujer sufrió un paro cardiorrespiratorio cerca de las 21:30 horas. Los médicos no lograron reanimarla.

Población cuestiona la capacidad médica

Tras su muerte, habitantes de la zona expresaron molestia y tristeza. En redes sociales circuló el siguiente mensaje:

“Nuestro más sentido pésame a la familia y amigos de la Sra. Perla. Aquí nos damos cuenta de qué tan equipados están los servicios médicos en la región. Aquí abundan serpientes de cascabel, arañas violinistas, viuda negra y otros animales ponzoñosos. Cuídense cuando vayan al monte, a la sierra o incluso dentro de sus casas.”

Al inicio, algunos medios señalaron que la clínica de Allende no tenía antídoto. Horas después, el IMSS aclaró que la unidad sí contaba con el suero. La institución explicó que el equipo médico atendió primero la fuerte reacción alérgica que presentó la paciente. Aun así, la aclaración no frenó las críticas sobre la falta de preparación en zonas rurales.

Una zona con riesgo constante

Especialistas recuerdan que la viuda negra habita en grietas, bodegas, muebles viejos y lugares poco iluminados. Su veneno provoca dolor intenso, rigidez muscular, dificultad respiratoria y, en casos graves, un paro cardiaco. El riesgo aumenta en comunidades donde también son comunes las cascabeles y las arañas violinistas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *